Blog de Αθάνατος

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domingo, 11 de junio de 2017



Poema de Nicolás Guillén cantado por Rafa Mora y Moncho Otero el Café Libertad, 8 (Madrid)

domingo, 14 de mayo de 2017

EL SUEÑO, NECESARIO Y PATOLÓGICO

EL SUEÑO, NECESARIO Y PATOLÓGICO (María Artés Amate)

Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo pero a pesar de ello, en muchos casos, 'maldormimos'. En consecuencia, podemos padecer diferentes trastornos psicológicos denominados trastornos del sueño.

Se conoce al sueño como un estado regular, recurrente y fácilmente reversible del organismo que se caracteriza por una relativa inactividad y un gran aumento del umbral de respuesta antes los estímulos externos comparado con el estado de vigilia, es decir, como aquella parte del ciclo circadiano normal en la que una persona deja de responder al ambiente.

El sueño depende de numerosos factores conductuales y de la integridad de muchas estructuras neurales y mecanismos corporales para llevarse a cabo efectivamente.

La cantidad y calidad del sueño varía notablemente entre individuos y con la edad.

Podemos señalar dos estados diferentes: uno en el que la persona respira con lentitud, de forma regular y cambia periódicamente de posición, y otro en el que la respiración es errática y no se contemplan amplios movimientos corporales, excepto ligeras contracciones de la cara y las extremidades. El paso de uno a otro de estos estadios tiene lugar continuamente a lo largo de la noche hasta que el individuo se despierta por la mañana.

Las personas mayores tiende a dormir menos (unas 6 horas), tiene una mayor fragmentación del sueño. Por otra parte, los recién nacidos duermen unas 16 horas y media diarias, disminuyendo a 14 horas a los seis meses. A los 2 años se duerme unas 12 horas y media (incluida la siesta) y a los 6 años el tiempo para dormir se reduce a unas 11 horas (y sin necesidad de siesta). A los 10 años la media desciende a 10 horas y en la adolescencia (de 15 a 19 años) se suele dormir de 7 horas y media a 8 horas.
Los principales trastornos del sueño, entre otros, son: insomnios (despertares nocturnos frecuentes), hipersomnias y trastornos por somnolencia excesiva, trastornos del ritmo circadiano (modificaciones en el ritmo sueño/vigilia o de funcionamiento del reloj biológico) y parasomnias (conductas o acontecimientos fisiológicos anormales que ocurren asociados al sueño; sonambulismo, bruxismo, pesadillas...).

Los somníferos y otros medicamentos sólo pueden aliviar los síntomas agudos del insomnio, pero no son una solución a largo plazo (los somníferos solo se deben administrar unas semanas).

Las técnicas de relajación como el entrenamiento autógeno o la relajación muscular progresiva pueden ayudar a quedarse dormido antes y a tener un sueño más largo. Pero no mejoran el sueño, por lo que no contribuyen al efecto de descanso y recuperación del sueño. Por otro lado, las terapias conductuales pueden mejorar el sueño, pero no prolongarlo. Una combinación de técnicas de relajación y terapia del comportamiento es la terapia apropiada para algunos trastornos del sueño.
Para algunos casos, existe un tratamiento del insomnio para cambiar sus hábitos de alimentación y estilo de vida y desarrollar una higiene del sueño saludable:

·         Una buena cama y un buen colchón son esenciales para un sueño reparador.
·         La cena no debe ser demasiado tarde, ni demasiado picante o copiosa. Los alimentos difíciles de digerir tomados durante el día pueden también interferir en el sueño.
·         Es importante irse a dormir sólo cuando uno se sienta cansado.
·         Mantener un horario de sueño regular.
·         No estar demasiado tiempo en la cama aparte del tiempo de dormir.
·         No tomar bebidas con cafeína como café, té negro o cola, ni medicamentos con cafeína, de 4 a 6 horas antes de acostarse.
·         No fumar antes de acostarse ni durante la noche.
·         Procurar descansar suficiente y que el dormitorio esté oscuro. Ventilar el dormitorio. La temperatura no debe exceder los 18 grados centígrados.
·         No practicar inmediatamente antes de dormir ningún deporte físicamente exigente porque de lo contrario se estimula demasiado la circulación.
·         No beber bebidas alcohólicas antes de ir a la cama. Un vaso de vino o cerveza pueden tener efectos de inducir el sueño, pero la última copa diaria y el consumo excesivo de alcohol en la evolución posterior, así como el abuso del alcohol, pueden causar trastornos del sueño en el transcurso de la noche.
·         Evitar dormir mucho durante el día.

Vía|Caballo, V.E., Navarro, J.F., Sierra, J.C., (2001) Manual de psicología clínica infantil y del adolescente. Ediciones pirámide. Cap. 8.

De: http://queaprendemoshoy.com/el-sueno-necesario-y-patologico/

miércoles, 11 de enero de 2017

Rescates

60.718 millones de euros, por lo que indica el Tribunal de Cuentas en un informe, nos han costado los "rescates" a las Cajas de ahorro (Catalunya Caixa, Bankia, CAM y Novacaixagalicia).
Al ministro De Guindos se le hacía un nudo la garganta para no emplear la palabra "rescate" y utilizar cualquier otra denominación económico-financiera para definirlo.
Decían que no se podía dejar caer a esas entidades, que sería un desastre y no había más remedio.
Total, como los depositantes no tenían la culpa de la pésima gestión (véase Rodrigo Rato, Miguel Blesa, etc., ahora en diferentes banquillos), nos encasquetaron ese saqueo a los contribuyentes.
Nos lo vendieron como algo inevitable.
Resulta que esas Cajas estaban controladas por los partidos políticos, gobiernos autonómicos y sindicatos y el Banco de España, que debía vigilar y controlar esto, no se enteraba.
¿Qué pasaba?
Que daban créditos por todos lados, no llevaban a cabo la finalidad para la que las Cajas fueron creadas: ahorro y pequeños créditos. No, ellos iban repartiendo como si de los RRMM se tratase, créditos para amigos, viejos consejeros; gastaban con sus "tarjetas" lo que estamos viendo..., total, todo un despropósito del que los "paganos" éramos ajenos.
No fue un rescate bancario sino un robo a los ciudadanos.
Y Rajoy decía que era un crédito a la banca que devolverían, como no podía ser de otra forma...
Y lo fue, lo pagamos y los seguiremos pagando.
Y los banqueros se irán de rositas.

lunes, 12 de diciembre de 2016

CUESTA DE LOS CIEGOS

“Hace falta estar ciego,
tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio,
cal viva,
arena hirviendo...”    (Rafael Alberti)

Es mucho más terrible no ver nada
en estos tiempos en que todo tiene
su pantalla, su página, su imagen.
No ser ciego y estarlo es un delito;
no mirar, no pararse a comprender
lo que ante nuestros ojos se sucede.

Mirar a la alegría cara a cara
sin asustarse nunca y al dolor
con descaro y también sin miedo alguno:
eso sería no estar ciego y ver,
acometer la cuesta de los ciegos,
—la cuesta de la vida—, con coraje,

Pero este es el reino de los ciegos,
de los que sólo ven por ojo ajeno,
del maquillaje y la sonrisa estéril,
reino del disimulo, de los escaparates,
de lo correcto y no de la verdad,
reino de la ceguera por oficio.

Sin corona y por suerte, nací tuerto.

Fotografía:www.secretosdemadrid.com
Cuesta que salva el gran desnivel  existente entre la Calle de Segovia y la de Bailén, al pie del Viaducto.
Cuentan que por allí se reunían hacia los siglos XV y XVI algunos ciegos que acudían luego a mendigar distribuyéndose por las calles Madrileñas. No es de extrañar ya que los mendigos se agrupaban, según su condición, para vivir más protegidos y ejercer su pordiosería. Además, la zona baja de la Calle Segovia, extramuros en los tiempos más primitivos, era lugar de gentes humildes desde épocas muy antiguas. También era uno de los barrios donde los mozárabes se agrupaban cuando los musulmanes dominaban la Villa, y los mudéjares hacían otro tanto tras la conquista cristiana.  
Cuenta una tradición que Francisco de Asís untó con aceite los ojos de algunos ciegos en aquella zona devolviéndoles la vista. Esta historia piadosa es sin duda falsa, no porque el “poverello” no pudiera hacer milagros sino porque es difícil que estuviese en Madrid. Su viaje a España duró menos de dos años, entre 1213 y 1214, aunque no hay fechas exactas. Podría asegurarse que el viaje de ida y vuelta en barco, y el recorrido entre Barcelona y Santiago de Compostela, parando en Logroño y otros muchos lugares del Camino de Santiago, incluso bajando hasta Alcocer en Guadalajara, no debieron dejarle mucho tiempo para visitar Madrid, poco importante en aquel tiempo y fuera de los pasos habituales. Además, aquel viaje que tenía como destino pasar a la España musulmana o al África, se frustró al ponerse enfermo el de Asís.
También se dice que fundó, cerca de esta Cuesta de los Ciegos, el monasterio que lleva su nombre; puede considerarse una historia inventada por lo ya dicho y por la reticencia del santo a fundar monasterios. Hay muchos otros lugares en España que presumen de idénticas fundaciones, por lo general sin ningún fundamento.

■ Enrique Gracia Trinidad

martes, 1 de noviembre de 2016

Charla sobre el teatro

Queridos amigos: Hace tiempo hice firme promesa de rechazar toda clase de homenajes, banquetes o fiestas que se hicieran a mi modesta persona; primero, por entender que cada uno de ellos pone un ladrillo sobre nuestra tumba literaria, y segundo, porque he visto que no hay cosa más desolada que el discurso frío en nuestro honor, ni momento más triste que el aplauso organizado, aunque sea de buena fe.
Además, esto es secreto, creo que banquetes y pergaminos traen el mal fario, la mala suerte, sobre el hombre que los recibe; mal fario y mala suerte nacidos de la actitud descansada de los amigos que piensan: "Ya hemos cumplido con él".
Un banquete es una reunión de gente profesional que come con nosotros y donde están, pares o nones, las gentes que nos quieren menos en la vida.
Para los poetas y dramaturgos, en vez de homenajes yo organizaría ataques y desafíos en los cuales se nos dijera gallardamente y con verdadera saña: "¿A que no tienes valor de hacer esto?" "¿A que no eres capaz de expresar la angustia del mar en un personaje ?" "¿A que no te atreves a contar la desesperación de los soldados enemigos de la guerra?". Exigencia y lucha, con un fondo de amor severo, templan el alma del artista, que se afemina y destroza con el fácil halago. Los teatros están llenos de engañosas sirenas coronadas con rosas de invernadero, y el público está satisfecho y aplaude viendo corazones de serrín y diálogos a flor de dientes; pero el poeta dramático no debe olvidar, si quiere salvarse del olvido, los campos de rosas, mojados por el amanecer, donde sufren los labradores, y ese palomo, herido por un cazador misterioso, que agoniza entre los juncos sin que nadie escuche su gemido.
Huyendo de sirenas, felicitaciones y voces falsas, no he aceptado ningún homenaje con motivo del estreno de Yerma; pero he tenido la mayor alegría de mi corta vida de autor al enterarme de que la familia teatral madrileña pedía a la gran Margarita Xirgu, actriz de inmaculada historia artística, lumbrera del teatro español y admirable creadora del papel, con la compañía que tan brillantemente la secunda, una representación especial para verla.
Por lo que esto significa de curiosidad y atención para un esfuerzo notable de teatro. doy ahora que estamos reunidos, las más rendidas, las más verdaderas gracias a todos. Yo no hablo esta noche como autor ni como poeta, ni como estudiante sencillo del rico panorama de la vida del hombre, sino como ardiente apasionado del teatro de acción social. El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad del pueblo; y un teatro destrozado. donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar y adormecer a una nación entera.
El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre.
Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido, histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "matar el tiempo". No me refiero a nadie ni quiero herir a nadie; no hablo de la realidad viva, sino del problema planteado sin solución.
Yo oigo todos los días, queridos amigos, hablar de la crisis del teatro, y siempre pienso que el mal no está delante de nuestros ojos, sino en lo más oscuro de su esencia; no es un mal de flor actual, o sea de obra, sino de profunda raíz, que es, en suma, un mal de organización. Mientras que actores y autores estén en manos de empresas absolutamente comerciales, libres y sin control literario ni estatal de ninguna especie, empresas ayunas de todo criterio y sin garantía de ninguna clase, actores, autores y el teatro entero se hundirá cada día más, sin salvación posible.
El delicioso teatro ligero de revistas, vodevil y comedia bufa, géneros de los que soy aficionado espectador, podría defenderse y aun salvarse; pero el teatro en verso, el género histórico y la llamada zarzuela hispánica sufrirán cada día más reveses, porque son géneros que exigen mucho y donde caben las innovaciones verdaderas, y no hay autoridad ni espíritu de sacrificio para imponerlas a un público al que hay que domar con altura y contradecirlo y atacarlo en muchas ocasiones. El teatro se debe imponer al público y no el público al teatro. Para eso, autores y actores deben revestirse, a costa de sangre, de gran autoridad, porque el público de teatro es como los niños en las escuelas: adora al maestro grave y austero que exige y hace justicia, y llena de crueles agujas las sillas donde se sientan los maestros tímidos y adulones, que ni enseñan ni dejan enseñar.
Al público se le puede enseñar, conste que digo público, no pueblo; se le puede enseñar, porque yo he visto patear a Debussy y a Ravel hace años, y he asistido después a las clamorosas ovaciones que un público popular hacía a las obras antes rechazadas. Estos autores fueron impuestos por un alto criterio de autoridad superior al del público corriente, como Wedekind en Alemania y Pirandello en Italia, y tantos otros.
Hay necesidad de hacer esto para bien del teatro y para gloria y jerarquía de los intérpretes. Hay que mantener actitudes dignas, en la seguridad de que serán recompensadas con creces. Lo contrario es temblar de miedo detrás de las bambalinas y matar las fantasías, la imaginación y la gracia del teatro, que es siempre, siempre, un arte, y será siempre un arte excelso, aunque haya habido una época en que se llamaba arte a todo lo que nos gustaba, para rebajar la atmósfera, para destruir la poesía y hacer de la escena un puerto de arrebatacapas.
Arte por encima de todo. Arte nobilísimo. y vosotros, queridos actores, artistas por encima de todo. Artistas de pies a cabeza, puesto que por amor y vocación habéis subido al mundo fingido y doloroso de las tablas. Artistas por ocupación y preocupación. Desde el teatro más modesto al más encumbrado se debe escribir la palabra "Arte" en salas y camerinos, porque si no vamos a tener que poner la palabra "Comercio" o alguna otra que no me atrevo a decir. Y jerarquía, disciplina y sacrificio y amor.
No quiero daros una lección, porque me encuentro en condiciones de recibirlas. Mis palabras las dicta el entusiasmo y la seguridad. No soy un iluso. He pensado mucho, y con frialdad, lo que pienso, y, como buen andaluz, poseo el secreto de la frialdad porque tengo sangre antigua. Yo sé que la verdad no la tiene el que dice "hoy, hoy, hoy" comiendo su pan junto a la lumbre, sino el que serenamente mira a lo lejos la primera luz en la alborada del campo.
Yo sé que no tiene razón el que dice: "Ahora mismo, ahora, ahora" con los ojos puestos en las pequeñas fauces de la taquilla, sino el que dice "Mañana, mañana, mañana" y siente llegar la nueva vida que se cierne sobre el mundo.


...oooOOO    Federico García Lorca    OOOooo...

sábado, 22 de octubre de 2016

QUÉ MÁS QUISIERA YO QUE TENER LA SOLUCIÓN

A lo largo de la historia del mundo, todas las crisis, del tipo que fueran, y sus encrucijadas se han "solucionado" con guerras. ¿Hambre en el antiguo Egipto? pues vamos a pelearnos con los semitas del este; ¿epidemias en la china medieval? pues a combatir entre facciones o contra las gentes del norte; ¿sequías y diferencias entre los persas? pues a conquistar Mesopotamia y lo que se ponga por delante. Y ni siquiera hay que irse tan lejos, lo mismo ocurrió con Roma, Cartago, las migraciones bárbaras, la Edad Media europea, los tejemanejes precolombinos americanos, y hasta las guerras europeas del siglo XX que superaron en brutalidad a cualquier otro momento histórico, eso sí siempre al servicio de mejorar el mundo y de la mal llamada democracia o cualquier otro camelo.
Habrá incluso quien defienda que esto es evolución imperiosa, progreso necesario y condición humana inevitable. Pues vale, la perra gorda para el listo que lo piense, pero ahora quería yo venirme a nuestros días y ver qué pasa. Ahora se mantienen unas cuantas guerras activas para que no se desmorone la industria armamentística de los países poderosos y para que unos cuantos energúmenos con poder puedan especular con quién la tiene más grande.
Pero la guerra de verdad, la guerra bestia que tanto se temió durante la llamada Guerra Fría, se congeló por entonces y parece que, afortunadamente, nadie se atreve a sacarla del congelador salvo algún pirado que aún saca los dientes por debajo de la chilaba o la gorra coreana.

Ahora, la crisis tremenda de la superpoblación, la provocada por la multitud de desheredados que andan pretendiendo vivir mejor y ser dueños de su destino y su comida, se soluciona por otra vía: la de la crisis económica diseñada por las grandes corporaciones financieras cuando no por los ocultos poderes internacionales de los más poderosos, que viene a ser lo mismo.
Cuando cayó el maldito muro de Berlín, paradigma provinciano del telón de acero, alguien comentó: "Ahora ya no habrá nada que frene al capitalismo más feroz". Y acertó. Desde entonces, parece que toda crisis real y humana va a solucionarse con otra crisis artificial y económica que pare los pies a los pobres de siempre que pretenden —¡mira que son ingenuos!— vivir un poco mejor.
Y en esas estamos: vuelve la esclavitud disfrazada de explotación laboral apoyada en la demanda de empleo como sea; vuelven los mercaderes a dominar la escena, aunque sospecho que nunca se fueron; vuelve a crecer —Edad Media style— el sistema de diferencias abismales en el que son necesarios muchos pobres acojonados para que las minorías poderosas no sepan ya ni dónde meter sus caudales.
Y lo peor es que las mayorías no tienen ya ni medios ni arrestos para montar un cisco de los buenos a sus depredadores de siempre. A esas mayorías se las ha adiestrado para estar pendientes del la última gilipollez televisiva o de votar a la marioneta de turno que sigue, lo sepa o lo ignore, los dictámenes de los verdaderos dueños de esta finca esférica que sigue rodando por el espacio de puro milagro.

(Enrique Gracia Trinidad)

viernes, 26 de agosto de 2016

ESPAÑA, "PAÍS DE CONEJOS

Confieso que no tengo ni pajolera idea de política. Y no porque sea especialmente torpe, que también puede ser, sino porque los políticos son gente muy práctica y yo no lo soy, porque los políticos suelen poner eso que llaman ideología por delante de las ideas y la conciencia y a mí eso me da náuseas; sobre todo cuando la ideología se traduce en un medio de vida y, en cuanto se pilla poder, en un medio de lujo, de privilegios, de prepotencia, de cesión del pensamiento en beneficio propio y de los conmilitones de turno. No es cierto que pasados unos meses ocupando un puesto de poder se pierda contacto con la realidad. En el fondo, eso pasa incluso antes de ocupar el sillón porque para llegar arriba, el político aspirante ya se ha tenido que olvidar de la ideas y empezar a esgrimir frases, consignas, alabanza del líder; lo que sea con tal de asegurarse posición. Hace poco leí una frase de Jorge Verstrynge, decía "aquí la patria ha sido sólo un mecanismo de mangoneo de las clases dirigentes". Independientemente de que se valore o no al personaje, hay que reconocer que tiene toda la razón. Y puede que esto ocurra en todas partes, pero en lo que toca a España es la pura verdad desde los tiempos en que en Altamira había un tipo dibujando bisontes. Salvo honrosas excepciones —para consuelo general las "rara avis" siempre han existido— nuestro país han sido siempre lugar de expolio, predio de mercaderes, tierra para el saqueo. reducto de unos pocos sobre las costillas de la mayoría. La historia siempre enseña mucho, por eso la manipulan en los planes de estudios. Da igual que fueran romanos estrujando minas, visigodos constituyendo casta, árabes trayendo lo bueno y lo malo o franceses rapiñando a gusto. Da igual que viniesen de paso, que ya estuvieran aquí o que se afincasen para siempre, al final todo era cuestión de llenar la faltriquera a costa del paisano de alpargata. Da igual que se llamen Austrias o Borbones, Iglesia Católica carpetovetónica o americanos way of life, McDonald's en ristre. Es lo mismo que se lo llevasen crudo en el pasado o que se lo lleven crudo ahora; las clases dirigentes y sus corifeos siempre entonan el "san para mí, que los santos no coman", agazapados tras los matorrales de la civilización, el derecho divino o cualquier otro derecho, la democracia o las promesas electorales. Y lo peor no es el ansia y la mentira de los pocos de arriba, que todos conocemos, lo peor es la desidia, la abulia, la torpeza de los muchos de abajo, acobardados por la sospecha de que aún nos pueda ir peor o entusiasmados con la fantasía de que con alguno de estos depredadores nos pueda ir mejor. El nombre de España deriva de una expresión fenicia que significa "tierra de conejos" ¿verdad? Lo que no sé es si nos acordamos del conejo deslumbrado y paralizado ante los faros del coche que le pasará siempre por encima. ¿Sí? Pues eso.

(EGT)

sábado, 30 de julio de 2016

España, el déficit y la ¿multa?

Llevamos días o meses leyendo y escuchando que la U.E. se plantea sancionar a España por incumplimiento del objetivo del déficit.
Ningún país, hasta ahora, ha sido sancionado por tal motivo.
Pero hay un dato insultante, sangrante que conviene conocer: Alemania ha incumplido el objetivo del déficit en 7 ocasiones, sólo una menos que España que lo ha hecho en 8, Francia en 12 ocasiones, Italia en 9 y R. Unido en 11.
Algunos como Alemania y Francia cambiaron las normas cuando les convino para evitar las multas. Sin embargo, ¡Alemania ha sido la impulsora de la sanción a España.¡ Que poca vergüenza !
Hace unos días el todopoderoso ministro de economía alemán (o europeo?) hablaba con varios Comisarios Europeos para dar la "consigna-orden" de perdonar la vida a España.
Dos conclusiones me vienen a la cabeza.
La primera, obvia pero no por ello intranscendente, es que Europa no existe, no decide, no gestiona. Alemania manda, ordena y juzga.
La segunda, penosa y lamentable, es que España es un 'zombi' en Europa. Rajoy la ha reducido a un títere. No cuenta para nada. Ningún cargo relevante en los foros donde se toman las grandes decisiones.
Y encima es un país del sur de Europa.

PICUAL

ESCRIBIR ES ESTAR SOLO

Se ha dicho muchas veces y de distintas maneras: Escribir es una tarea solitaria.
Solitaria sin duda, aunque algunos pensemos que uno escribe acompañado de ese otro que lleva dentro y que unas veces es el que escribe y otras el que recibe lo escrito.
En cualquier caso, conviene tener esta condición solitaria muy en cuenta para no caer en las garras, casi siempre preocupantes, de la multitud. Por eso mismo, estos caminos nuevos de las redes sociales tienen bastante peligro.Bueno es tener alguien que te lea, pero nunca sabes si es un lector de verdad o un pasa-pantallas ocasional, que está muy bien, pero no es lo mismo.
Además existe otro riesgo mucho más preocupante cuando proliferan los comentarios laudatorios, los emoticonos admirativos y los famosos "me gusta". El escritor entonces puede sentirse acompañado, admirado; incluso puede pensar que está rozando eso que llaman fama y que como todos sabemos o debiéramos saber suele ser un fantasma huidizo y efímero.
Es del trabajo concienzudo, del esfuerzo constante, de la autocrítica impenitente de donde puede surgir la mejor literatura, nunca de la autocomplacencia, jamás de la vanidad alimentada con halagos rápidos y fugaces, ni del aplauso de una tarde, ni siquiera de la satisfacción de haber vendido bastantes ejemplares de un libro o de salir en reseñas de periódico.
Todo eso se evapora pronto y el escritor vuelve a su verdadera condición: quedarse solo, enfrentarse a sus propios fantasmas y seguir siendo un mirón de la vida que se atreve a contar lo que mira, sea con los ojos del rostro o con los del alma, sea hacia fuera o hacia dentro.
Como el refrán dice aquello de que "de bien nacidos es ser agradecidos" y uno confía en haber nacido como es debido, cumple agradecer al lector, al que alaba, al que aplaude y, no digamos, al que compra tu libro, pero una vez cumplida la cortesía de buena fe, deberíamos saltar sobre la sensación de calor del halago y volver al gélido desierto de la soledad que es donde se alza nuestra casa y donde tenemos, más o menos escuálido, el pan nuestro de cada día.

(Enrique Gracia Trinidad)

martes, 26 de julio de 2016

LOS ANIMALES NO SON TAN ESPAÑOLES

Ahora está quieto el ganso, colgando boca abajo de una maroma, inmóvil porque sencillamente está muerto, lo han sacrificado antes. Espera que pase alguien a caballo y le arranque la cabeza de cuajo. En otros tiempos colgaban vivos y supongo que sería más difícil descabezarle porque no se estaría quieto.
Es en el pueblo de Carpio de Tajo, en la provincia de Toledo, donde se celebran por las fiestas de Santiago Apóstol unas espectaculares y un tanto acrobáticas carreras de caballos por parejas en las que los jinetes galopan abrazándose de los hombros;  sin duda son de gran dificultad y muy vistosas. Hasta ahí nada que decir. Los caballos enjaezados, los jinetes vestidos con ropas antiguas, la animación garantizada.
Pero después, empieza la barbarie: Se trata de que los mismos jinetes, a buena velocidad, crucen la plaza y al pasar bajo el ganso colgado intenten agarrarlo del cuello y arrancar su cabeza como trofeo. 
A veces lo consiguen y a veces no, cuestión de habilidad, fuerza y suerte.
Se me ocurre pensar que podrían colgar cestos, monedas, cintas, aros, guirnaldas de flores, sombreros... pero no, cuelgan un animal, aunque esté muerto —¡menos mal!— y hay que arrancarle la cabeza. Sospecho que en las otras cabezas, las de jinetes, espectadores y organizadores hay bastante basura disfrazada de tradición, bastante mala uva vestida de diversión, bastante brutalidad ataviada de fiesta.
Y son sólo unos pocos, que no la mayoría de españoles, pero siempre son más de lo que la cordura, el buen gusto, la salud mental y la decencia aconsejan. 

Por mí pueden seguir arrancando cabezas de ganso muerto y celebrándolo con regocijo y aplausos —prohibir no me parece nunca la mejor solución—, pero no deja de ser una tradición infame, una estética zafia, una fiesta salvaje y un tumulto grosero.
España —no menciono a otros países que también tienen sus costumbres bárbaras con animales, sean para fiesta o para comer—, sigue teniendo el pellejo medieval, aún se le ven las hechuras primitivas, salvajes, primitivas y crueles. Y no, no se le puede llamar "animalada" porque a los animales ni se les ocurre maltratar a otro animal, ensogarle, descabezarle, lancearle, tirarlo desde las alturas, hacerlo correr asustado, ensañarse con él de cualquier modo y luego rematarle. Los animales no son tan españoles.
(Enrique Gracia Trinidad)